Otro taller que hice el año pasado y que me gustó mucho hacer, se propuso en la red de bibliotecas por un editorial y pusieron el tema de memoria.
De memoria, que es un tema que a mí me interesa especialmente porque yo trabajé eso en mi tesis de maestría aquí en la Andina. Entonces, el método que utilicé, o sea, y fue como muy partir de reflexiones propias, les dije: “La memoria personal ayuda a construir la memoria colectiva”. Les pregunté un poco sobre su vida, un poco sobre si recordaban algo, algún evento especial en su niñez y una me habló de su afición por ir a la escuela cuando pequeña y después me dijo que si algo le había molestado es que hubiera marchas indígenas que le impedían ir a la escuela.
Entonces le dije, tú estuviste en la escuela en la época de las primeras movilizaciones indígenas del 88, que fueron importantes a nivel social del Ecuador. Le dije, ese relato es muy importante y desarrolló un texto a partir de esas de la visión, de cómo le había cambiado la visión de los indígenas desde ese momento hasta ahora, porque ella ahora es profesora de una escuelita fiscal. Y el otro chico me dijo que él había vivido en Paute, que es donde nosotros tenemos una de nuestras hidroeléctricas, su padre era ingeniero, en el momento en que el Ecuador entró en guerra con Perú, en la guerra del Cenepa.
Entonces, él lo que recuerda es que en la esquina de su casa construyeron una trinchera porque Paute era objetivo militar. Y le digo, perfecto, entonces con esos recuerdos de tu niñez nosotros vamos a construir un relato de memoria. Y más bien en ese taller, más que hacerles leer algo, ahí fue mucho más, rescata tus cosas, háblame de tus cosas. Un poco hasta terapia, creo.
—Sandra Araya, Universidad Andina Simón Bolívar, Quito (Ecuador)
