Podemos hablar aquí, en Colombia, de un sector editorial transnacional. Tenemos presencia de las grandes multinacionales del libro, el Grupo Planeta, el Grupo Penguin Random House, son como las dos grandes editoriales que hacen presencia en Colombia.
Tenemos un grupo de editoriales de mediano tamaño, colombianas la mayoría, está Norma, está Panamericana, hay un grupo de unas diez, veinte editoriales de buen tamaño, están en el negocio. Y hay un grupo muy numeroso y muy dinámico de editoriales independientes, pequeñas editoriales muchas veces de nicho, por ejemplo, sólo concentrada en ciencia ficción o en poesía o en ciertas cosas que se mueven mucho, que les toca muy duro, porque la competencia es muy fuerte.
Llegar a las grandes es un tema muy complejo, muy complejo. Llegar a las medianas es menos complejo, pero igual es muy exigente, hay mucha gente que quiere publicar, y pues no, no es fácil pasar los filtros de los editores y todo eso.
En las pequeñas ahí se abren a veces más posibilidades, en los independientes, y mucha gente opta, por ejemplo, formar colectivos de publicación, entonces se publican ellos mismos sus textos.
No tenemos agentes literarios en Colombia. Tenemos muy poquitos. Algunos escritores de los más renombrados tienen agentes pero en el exterior. Españoles o a veces ingleses, norteamericanos. Pero en Colombia no existe la figura de la gente y eso es una falla que tenemos grande. Algunas personas lo hacen, pero me da la sensación que es muy improvisadamente.
Muchas veces el canal para lograr una publicación es ganar un concurso literario. Así fue como yo logré entrar a Alfaguara por ejemplo. Yo me gané un concurso en Argentina, el concurso del premio Clarín, el premio Ciudad de Buenos Aires del 2019, y gracias a eso el premio contemplaba la publicación en Alfaguara, Argentina.
Y luego logré que me publicara Alfaguara, Colombia, por eso me publicaron la siguiente novela también el año pasado. Pero eso fue una lucha de años. Sin ese premio de Argentina yo todavía seguiría sin ser publicado por esas editoriales grandes.
En la maestría tenemos un caso… una antología de cuento que surgió de un grupo de egresados de la maestría. Ellos son 18 personas egresadas de la maestría que formaron un colectivo de trabajo que llevó a este libro que lo lanzamos en la Feria del Libro del año pasado y ahorita están trabajando para sacar un segundo volumen.
Es una experiencia que ha sido muy, muy emocionante para nosotros. Hay 18 autores y se reúnen mensualmente, discuten sus cuentos, hacen actividades como por la tercera edición del libro porque lo han vendido muy bien. Y como ellos hacen mucha gente en estos talleres o buscan formas alternativas de publicación.
—Óscar Godoy Barbosa, Universidad Central, Bogotá (Colombia)
