Normalmente quien ha leído un personaje comenta un poco cómo se sintió, cómo sintió al personaje y cómo sintió a los otros, porque hay una reacción. Y hay comentarios, sugerencias. Hasta ahora no sé si es suerte, pero la indicación siempre es: “Ayuda más una pregunta que una crítica negativa”.
Y también hay que tener cuidado con las críticas positivas porque “maravilloso, grande, eres la mejor del mundo”, mucho no le va a ayudar. Hasta ahora nunca hemos tenido un momento desagradable de una crítica destructiva, sin sentido. Algunas preguntas pueden ser incómodas, pero finalmente es eso.
Yo también planteo preguntas y a veces planteo algunas posibilidades. Trato de nunca plantear una sola, porque si planteo una posibilidad, es lo que quiere el profesor. Trato de plantear varias.
Y es una muletilla que igual no sé cuánto funcione. “Esta es una opinión personal, no tiene por qué hacerme caso. A mí me gustaría así, pero hay otras”.
Y claro, llega el momento que también compañeros, compañeras lanzan algunas propuestas. A veces las toman, a veces no.
—Miguel Ángel Vallejo Sameshima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima (Perú)
