Cuando Calvino estaba viviendo en Nueva York, mantenía una correspondencia muy intensa con su editor italiano, y menciona eso: que se la pasaba cambiando de habitación en el apartamento, que ni siquiera era tan grande. Él dice algo como: “Ah, ayer cambié de habitación dos veces para escribir”. No da las razones explícitamente, pero yo me quedo pensando: si lo menciona, es porque es algo importante durante el proceso de creación, porque si no, no lo mencionaría, ¿no?
Mira la lección de Cortázar: si describes una espada sobre la chimenea, es porque esa espada va a ser utilizada en el cuento.
Entonces, si mencionas que cambiaste de lugar, es porque necesitaste cambiar de lugar.
—Márcia Ivana de Lima e Silva, Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Porto Alegre (Brasil)
(traducido del portugués)
