Desde un punto de vista, digamos, logístico, la facultad donde se imparten estas clases es la Facultad de Comunicación, que es moderna. El aula está bien, es grande donde trabajamos, tecnológicamente está bien. El edificio es moderno. Pero está un poco aislado, y ¿cuál es un problema que a veces nos encontramos? Que es un problema muy tonto, pero que tiene su importancia.
Es decir, muchas de las conversaciones de los lectores y de las clases deberían complementarse después con una charla en el bar. Y ahí hay muy poco, porque hay muy poco sitio. Es una zona de campus, pero ahí no hay bares.
Parece una cosa menor, pero en realidad tiene su importancia a la hora de ampliar la experiencia más allá de lo que es el aula.
—Pablo Sánchez, Universidad de Sevilla (España)
