En el taller presencial hay un tema de energía que se siente, y que es hasta cierto punto mágica. Luego cuando es virtual es más difícil generar ese ambiente porque cada uno está en otros espacios, entonces necesitas mucho foco, mucha concentración pero sí se llega a generar.
Lo que sí pienso que se rompe un poco es cuando tenemos la clase presencial, los alumnos que están en virtual no aprovechan mucho esta clase. Participan, pero es complicado. Todo es híbrido, las que son presenciales son híbridas [porque] tenemos alumnos que no pueden venir a Perú y que las ven desde la cámara. Mira, yo prefiero todo virtual que eso porque la [híbrida] funciona muy lindo para nosotros que estamos ahí en la clase, pero para quienes están afuera no tanto.
—Daniela Ramírez Ugolotti, Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima
