Siento que cambia un poco la dinámica dependiendo del espacio. Y entonces, así como a veces el espacio genera una buena conversación alrededor de una lectura, muchas veces es necesario hacer derivas. Igual, ya mi reflexión no es tanto sobre la universidad, sino sobre el salón de clase.
Entonces, uno tiene que salir, ¿sí? Vamos, damos una vuelta, hagamos una deriva, qué encontramos, qué vemos, cómo activar también esos otros sentidos que uno piensa que no están ahí, pero que están involucrados en el proceso de escribir. Además, el frío, pues nada, sí, sí, el frío del aire.
—Daniela Pabón, Universidad del Norte, Barranquilla (Colombia)
