Con los alumnos latinoamericanos, yo en la primera clase les hago una pregunta: “¿Tú dónde vas a querer vender los libros? O sea, ¿Tú qué literatura quieres hacer?”.
Porque muchos de ellos en realidad, tú te lo podrás imaginar, vienen con la idea de intentar colarse en España, ¿no? O sea, vienen para hacer el máster, pero si luego pueden echarse una novia, un novio español y quedarse aquí, vivir en Europa… Coño, es que vienen de Venezuela, que está hecha polvo. Vienen de Argentina, que está hecha polvo económicamente y con violencia y no sé qué. Todos están intentando huir. Y de pronto ven un máster baratísimo, vale 800 euros y se pueden venir y tal. Y entonces vienen, y muchos quieren quedarse. Entonces, yo reconozco que si quieren quedarse, yo les respeto que quieran quedarse. Entonces, si quieren quedarse, tienen que intentar escribir en español de España.
Si vas a volver a tu país y tú quieres ser un escritor chileno, pues entonces puedes escribir tranquilamente en chileno, como escritor chileno. Yo te voy a leer como escritor chileno, no voy a tener ningún problema, me voy a dar cuenta de los modismos, las frases y tal.
