Este ejercicio, por ejemplo, de reunirnos, compartir, de usar estos personajes de los padrinos que funcionan en la comunidad y que todo está pensado para la comunidad. Es un material que puede servir también para la otra población, para la población urbana. Algo de eso puede servirles también. Por eso sí es importante que algún rato esté traducido.
Esta experiencia en este formato puede funcionar también [en otros lugares], estaría bien siempre y cuando se diga: “Bueno, miren, allá en los Andes hay esto también”.
Mientras más se difunda y se diga: “Está interesante, y podemos probarlo también”. Porque yo siempre pienso que si hay una persona que aprende una palabra en kichwa, ganamos, no perdemos. Y en estos casos, si cuentas que en los Andes también hay otras formas de llegar a lo mismo, pero que se hace de una manera compartida, y en este caso con una visión política de sanación.
Así como nosotros lo hacemos, yo pienso que de Occidente hay mucha historia, mucha experiencia. Tenemos que estudiar, tenemos que leer, conocer y ver qué de eso nos puede servir. Si nos sirve, pues citando igual la fuente, lo aplicamos. Si no nos sirve, pues no lo usamos simplemente.
Es que en los Andes hay una categoría que es el tinkuy, que es como la fricción permanente. La fricción y la renovación permanente. Vivimos procesos en donde, no sé, la globalización se encuentra con lo andino, y hay cosas de esas tecnologías que nos influyen. Entonces, si nosotros no nos activamos y no generamos algo, nos dejamos vencer.
Por ejemplo, nuestras formas de hacer música, que son formas sanadoras, pueden ser buenas para todos. Creo que está bien como un momento individual de creación, pero si también se puede hacer algo colectivo, es bueno.
En su momento, Occidente hizo eso. Porque de aquí, por ejemplo, registraron mucha información de plantas medicinales y allá lo aplicaron. Solo que no devolvieron los beneficios. Pero si hay una acción más equilibrada, más honesta, se puede compartir, pues yo no le veo problema.
—Ariruma Kowii Maldonado, Universidad Andina Simón Bolívar, Quito (Ecuador)
