Puerto Rico es bien inestable también en términos del clima. Por ejemplo, me pongo a pensar cómo será un día de lluvia: me voy a retrasar más, voy a llegar más tarde a mi casa, quizá no pueda venir en la bicicleta, así que voy a tener que tomar el tráfico.
En esta ocasión no me afectaron tanto los apagones, pero en verano sí. En verano es cuando más apagones hay porque es cuando más consumo energético hay en todos los lugares de la isla. Todo el mundo quiere tener el aire prendido y el hielo en el vaso. Dentro de eso, había momentos en que se iba la luz. Tengo la ventaja de que, si necesito algo, siempre tengo mi herramienta: el hotspot del teléfono. Así que ponía el hotspot, mi computadora tenía carga y lo conectábamos a ese internet y podía seguir la clase, con calor, pero podía seguir.
Algunos estudiantes están dispersos por la isla, en distintas áreas, y a veces tenían problemas. Había veces que yo tenía una clase muy normal, pero algún estudiante no estaba conectado. Fulano tenía problemas en Mayagüez porque no había luz. La ventaja es que aquí las clases se graban, pero se pierde la oportunidad de participar. Para mí, participar de la clase es el proceso de enseñanza. Lo otro es ver un video, como cuando uno ve un video en YouTube, y es un proceso de aprendizaje que lo encuentro más pasivo. Puede ser muy productivo, pero es más pasivo, y no es por el cual tú pagaste. No, tú pagaste por un curso híbrido virtual que, en línea sí, pero con un profesor, donde una vez a la semana dialogan y te dan feedback.
—Gaddiel Francisco Ruiz Rivera, Universidad del Sagrado Corazón, San Juan (Puerto Rico)
