Primero es la experiencia personal, obviamente. Las cosas que he leído y que me han llamado la atención. Y es el gusto personal. Quizá como todo ya se lo he mencionado a algunas personas que me han dicho que les gusta también o que lo han leído.
Y luego está cuando ya me siento a pensar, bueno, ¿qué vamos a hacer en este taller de tantas sesiones? Y empiezo a pensar. Igual, no sé, también a la cabeza le ronda siempre como por los mismos lugares.
—Fabián Buelvas, Universidad del Norte, Barranquilla (Colombia)
