Apoyo rotundamente todo el movimiento de rescatar las voces femeninas. Pero yo tengo una visión de las artes en general que no está sesgada por el género. O sea, yo considero que yo, Alejandra Flórez, no leo ni a hombres ni a mujeres, yo leo literatura. Que esté en este momento de mi vida tratando de leer a más mujeres obedece a que estoy recuperando el tiempo, lo que perdí, esa voz que no he podido leer porque yo fui formada en un canon masculino. Entonces, pues como mi formación fue muy patriarcal en ese sentido, pues hay muchos autores del canon que son hombres y pues lo que hago es tratar.
Entonces, por ejemplo, cuando vemos autores del Boom, todos sabemos que el Boom acalló a un montón de mujeres, entonces trato de sacar a Elena Garro, a Silvina Ocampo, a estas mujeres que no pudieron o que tuvieron tantas dificultades para publicar.
Entonces, sí trato de hacer que sea parejo, pero no es un limitante para mí. A veces los estudiantes como que me dicen: “Uy, en este corte solo vamos a leer a hombres” y yo, “No, no me he fijado”. Pero cuando ellos me hacen el comentario, entonces yo lo que hago es, “Ah, bueno, listo, si solo tenemos en este corte del boom solo hombres, pues entonces invitamos a tal chica a que nos cuente su historia”.
—Alejandra Flórez, Universidad Central, Bogotá (Colombia)
