En el posgrado que creé y que coordino, sí, buscamos diversidad. Diversidad para mostrar cómo, si no prestamos atención, terminamos leyendo siempre a los mismos autores y escribiendo siempre de la misma manera. Mostramos la importancia de esto. Está en la Declaración sobre la Diversidad Cultural de la UNESCO y hay investigaciones al respecto: la diversidad favorece la creatividad. Si lees autoras y autores diferentes, de distintos países, eso ayuda en la producción. Es algo que se puede aplicar en la práctica.
En el máster y en el doctorado, esa discusión sobre la diversidad, en el máster y el doctorado, ya no se puede evitar. Hoy, si esquivas el tema, los estudiantes graban la clase, organizan protestas, y eso es algo muy presente. Es algo que la universidad en general, y la PUC en particular, tienen muy en cuenta.
Esto fue impuesto por las circunstancias, por la comunidad, incluso por el propio alumnado. Los estudiantes estaban cansados: “Ya no queremos solo profesores hombres, ya no queremos leer siempre a los mismos autores clásicos, queremos otra cosa”.
Eso está muy presente, es el clima del momento.
—Luís Roberto Amabile, Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul, Porto Alegre (Brasil)
(traducido del portugués)
