Los estudiantes estaban muy entusiasmados por hablar, por ejemplo, de Annie Ernaux. Cuando hablaba sobre diarios y escritura, traía su obra. Porque los estudiantes han oído hablar de ella, han oído hablar de los debates y de los libros que se han publicado recientemente. Siempre hay estudiantes que trabajan en librerías.
Sus obras se han traducido recién ahora, o se han vuelto a publicar. Es un aprendizaje sobre la escritura y, al mismo tiempo, un acercamiento a lo que realmente está saliendo, que parece muy vivo. Así que es bueno para ellos y también más fácil para mí, porque le da vida a la clase. Convierte el debate en algo más dinámico.
—Susana Araújo, Universidad de Coimbra (Portugal)
(traducido del inglés)
