Afortunadamente, por ejemplo, en la literatura coreana ya las traducciones son cada vez mejor. Antes no lo hubiera utilizado, hace 20 años no lo hubiera utilizado, porque las traducciones eran malas, eran muy acartonadas y no me hubiera ayudado nada, salvo difusión, pero para escribir no me hubiera ayudado. Pero ahora no, ahora las traducciones son muy buenas.
Este de aquí, Semilla, de la autora Bora Chung, por ejemplo. Ya hay una mayor preocupación en la calidad de las traducciones y pues es como si estuviera leyendo una traducción del inglés, del francés, del alemán. Están muy bien, muy bien en realidad. Y como además yo conozco el contexto de la cultura coreana, el cuento llega con el contexto que yo les doy, lo cual puede enriquecer más la lectura.
—Ricardo Sumalavia, Pontificia Universidad Católica del Perú
