Lo primero, lo que prima siempre evidentemente es el carácter pedagógico del ejemplo. Es decir, si yo quiero hablar, pongamos, de la focalización, me interesa trabajar con Rashomon de Kurosawa y con el texto, el relato “En el bosque” de Akutagawa. Aquí también está un poco la pericia lectora de cada cual, el estar en un constante proceso de lectura, para encontrar esos modelos que sean propedéuticos, que sean propositivos, que puedan proponer herramientas, que puedan hacer clara una técnica de escritura. Ese es el primer principio: que el texto que yo vaya a traer sirva para lo que voy a proponer.
—Manuel Broullón-Lozano, Universidad Complutense de Madrid (España)
