Siempre quise escribir ficción, y así es como me presento ante ellos. Como alguien cuyas publicaciones de ficción no son numerosas, pero que ha publicado algunos trabajos que combinan poesía y ficción, y otros más bien ficcionales o de tipo aplicado. Pero no soy una autora conocida, así que, más que nada, soy profesora.
Todo esto es muy nuevo para mí, porque solo he enseñado esta materia en los últimos dos años. Así que intento imaginar qué me habría gustado recibir a mí cuando era estudiante de máster.
No soy una autora que les enseña lo que ha aprendido a partir de su propia escritura. Ojalá. Ojalá fuera ese el caso. Lo que hago es experimentar con cosas que creo que pueden facilitar la escritura, e imaginar qué me habría gustado que me enseñaran a mí si yo estuviera haciendo un máster. Fantaseo con el tipo de taller que me habría gustado tener como estudiante de máster.
No sé si eso es bueno o malo, pero aún me veo mucho como una estudiante. Quizás mis clases siguen siendo útiles precisamente porque todavía estoy en un punto en el que puedo identificarme mucho con quienes están aprendiendo.
—Susana Araújo, Universidad de Coimbra (Portugal)
