Hay una cosa que desde luego tengo clarísima, y es que en literatura jamás dos más dos son cuatro. O sea, jamás. Que no puedes pretender dar lecciones demasiado estrictas, generales, de cómo son las cosas, porque siempre va a llegar alguien o va a salir un texto que sea justamente lo contrario, y que sin embargo es maravilloso.
Entonces, bueno, pues hay que hablar de unas reglas, yo siempre digo “reglas”, pero luego lo que les digo es: “Mirad, yo os voy a contar esto hoy. Os voy a dar un esquema, os lo lleváis a casa, me vais a escuchar, y luego cuando escribáis lo ponéis todo a un lado, no quiero que miréis nada de todo esto, y escribís desde la intuición. Ya os ha quedado algo de lo que os he dicho, inevitablemente”.
—Cristina Sánchez-Andrade, Universidad Complutense de Madrid (España)
